Progresividad de un conflicto
El año 2014 en Venezuela, como los últimos de su historia, ha sido un año conflictivo, de marchas y contra marchas, de protesta, manifestación, valentía, represión y demás. El 12 de Febrero inició una ola de violencia desenfrenada en el país por parte de los cuerpos de seguridad del estado y algunos manifestantes. El conflicto permaneció por alrededor de 4 meses, los allanamientos eran cada vez más frecuentes, se había convertido en delito portar máscaras de polvo, guantes de carnaza, y lentes de natación; los antiacidos de base, como el Maloox, eran considerados sustancias de alta peligrosidad. Bombas iban, bombas venían. Los estudiantes venezolanos resistimos con lo que podíamos la dura represión, algunos fuimos detenidos, otros torturados, e incluso, un saldo de 42 muertos dejaron las manifestaciones del pasado año.
En estos momentos, Venezuela vive momentos muy difíciles, con una dirigencia opositora que ha sido despedazada por los medios de comunicación del estado y su falta de olfato, con una crisis económica que deriva en una tarjeta de metro a 27 bolívares, y un desabastecimiento que causa colas interminables de madres que buscan poder llevar el pan a su hogar; ahorita, en estos momentos, los venezolanos nos vemos en medio de un horizonte que parte en dos métodos de lucha a la oposición venezolana, Las elecciones parlamentarias, y la protestas social de calle. Quienes defienden una, tildan a los segundos de golpistas y violentos, quienes defienden la otra, tildan a los primeros de entreguistas y colaboracionistas. Cuando entendamos, que en un modelo democrático real, donde se respete la libertad, y haya pluralismo es el modelo donde todos tenemos oportunidades, en ese segundo, el método unitario estará más cerca.
Ahora, yo quiero hablar de un tema que debe someterse al análisis de quienes pueden promover consignas en grandes movimientos de masas. Nos estamos enfrentando a un gobierno de rasgos totalitarios, el conflicto es progresivo, dos pasos para adelante, un paso para atrás. El progreso y la resistencia son solo dos tácticas, que juntas, conforman una estrategia, la protesta es la manifestación del descontento, del ejercicio de los derechos, la protesta es el recordatorio al régimen, de que aun quedamos muchísimos demócratas en este país, que de hecho, somos mayoría y vamos a vencer. Las elecciones, son el punto de canalización de ese descontento, de esa mayoría democrática. Cuando logremos juntar estas tácticas alrededor de una tesis unitaria, en ese momento habremos vencido.
La Constitución venezolana garantiza el derecho a la protesta y la libertad de expresión, quienes quieran satanizar a aquella personas que ejerzan ese derecho, no son más que unas yeguas con gringolas que no ven más allá de un interés personal. Los métodos de lucha no violenta, son métodos que acompañan y fortalecen la protesta social y reivindicativa. Pero, todo este movimiento tiene que acabar un día, el día en el cual todos le decimos al régimen que no lo quiere nadie, el día de las elecciones.
Terminaré con unas palabras pues bien sé que no faltará quien se cuestione la credibilidad del Consejo Nacional Electoral, a ellos solo puedo decirles lo siguiente:
Votar es una herramienta de lucha, al igual que resistir contra las fuerzas del orden publico y alzar una pancarta. Votar es la herramienta que le permitirá al pueblo decirle, bien claro, al PSUV:
"Váyanse a lavar el paltó".
@ConejeroC

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